Tercera Edad

residencia2RESIDENCIA DE ANCIANOS LA SABINA
La Residencia de Ancianos La Sabina tiene como finalidad proporcionar una rentabilidad social. Nace como respuesta ante la demanda de plazas residenciales para albergar a ancianos de la localidad, que hasta el momento de su apertura tuvieron que buscar alojamiento en otras localidades. La sociedad actual camina hacia un Estado de Bienestar Social y es un pilar importante dar servicio al ciudadano dentro de su entorno conocido, donde está arraigado y donde está su familia.

La Residencia La Sabina abre sus puertas el día dos de mayo del año dos mil siete, bajo la gestión de la Fundación Santa Engracia, entidad que sigue gestionando este servicio entre otros en la actualidad.

El edificio donde se ubica la Residencia, es un edificio de dos plantas rehabilitado para tal fin y tiene capacidad para 26 residentes. En cuanto a estancias, cuenta con 14 habitaciones individuales y 6 dobles. Todas las habitaciones son con baño completo y adaptado. Está ubicado dentro de un gran recinto ajardinado, con espacios diseñados para el bienestar y el confort de los ancianos. Se configura como una Residencia mixta, es decir que puede albergar tanto a válidos como a personas dependientes.

residenciaLa Residencia La Sabina está inscrita en el Registro de Entidades, Servicios y Establecimientos de Acción Social, con el número 526.
Hasta el momento las plazas de esta Residencia son plazas privadas, es decir, no concertadas con el Gobierno de Aragón.
Los objetivos hacia los que se orienta el trabajo de todo el equipo que atiende la Residencia, son los siguientes:

  • Ofrecer a los residentes un buen nivel de calidad de vida.
  • Trabajar para mantener la autonomía personal de los residentes.
  • Intentar mejorar la situación funcional, cognitiva y afectiva del anciano en la medida de lo posible o intentar que el deterioro sea más lento en algunos de los casos.
  • Dar una atención personal e individualizada a cada residente.
  • Mantener contacto fluido tanto con el anciano como con su familia.
  • Implicar a los trabajadores en la mejora de los servicios y de la atención prestada por la residencia.
  • Normalizar la vida y las actividades de los ancianos tanto dentro como fuera del recinto de la residencia, en la medida de lo posible.
  • Vigilar la salud y los cambios significativos en sus ritmos diarios.
  • Prevención de caídas y accidentes.
  • Prevención de úlceras por presión.
  • Seguimiento y supervisión continúa del anciano.

Ofrecer asesoramiento y ayuda para la gestión de ayudas y recursos sociales cuando los necesiten, como tramitaciones de baremo de dependencia, tramitación de ayudas técnicas subvencionadas, tramitación de documentaciones, etc.
En cuanto al personal que desarrolla este servicio, la Residencia La Sabina cuenta con una directora, una gobernanta, diez auxiliares en turnos de mañana, tarde y noche, con un refuerzo de dos horas todas las mañanas para levantar a los ancianos y realizar el aseo personal, una persona de limpieza y una persona de mantenimiento, compartida con otros servicios de la Fundación.
Al ser una residencia tan pequeña y donde la mayoría de los usuarios son del municipio así como la mayoría de las trabajadoras, se establece una relación muy familiar y cercana permitiendo un clima muy acogedor que es percibido tanto por trabajadores como por residentes y familiares.
La residencia está inmersa en la dinámica del municipio, celebrándose dentro del recinto de la misma, a lo largo de todo el año actividades organizadas desde distintas entidades municipales como por ejemplo:

  • Conciertos de la coral San Mateo.
  • Conciertos de la banda municipal, con baile en los jardines.
  • Conciertos de la rondalla.
  • Recitales del grupo de dulzaineros.
  • Visita de la imagen de la Virgen del Rosario patrona del pueblo.
  • Visita para navidades de los Reyes Magos, antes de la cabalgata, pasan siempre por la residencia y de Papá Noel, con los consiguientes repartos de regalos.
  • Concierto de villancicos ofrecido por el coro de niños del Colegio Público Galo Ponte.

COMEDOR Y BAR SOCIAL
El servicio de Comedor Social lleva funcionando desde el año 1999. Aparece como respuesta ante una necesidad de apoyo para personas normalmente de edad avanzada, que viven en sus casas y que se desenvuelven con soltura en las Actividades de la Vida Diaria, pero que por diversas circunstancias, el prepararse la comida diariamente les supone un problema (porque esto implica el tener que salir a hacer la compra y movilizar peso, porque tienen que utilizar fuegos y ya no tienen la soltura necesaria para manejarlos, porque han perdido a su pareja y no saben cocinar, porque su dieta no es variada o no se adapta a las circunstancias que tienen en ese momento, etc.).
Se procura que el importe de la comida sea asequible a todo el mundo que lo pueda necesitar. También se establecen colaboraciones con entidades como Cáritas Diocesana o con los Servicios Sociales Municipales para afrontar casos de especiales circunstancias, que requieren tratamientos especiales.
Los objetivos que rigen la actividad del Comedor Social, son los siguientes:

  • Proporcionar comida equilibrada y variada a aquellas personas del municipio que por diversos motivos no están en disposición de poder elaborarse ellas mismas la comida en sus domicilios.
  • Establecer un precio asequible a todo el mundo.
  • Establecer convenios con otros organismos para gestionar ayudas a aquellas personas no pueden acceder a este servicio por diversos problemas, económicos, de movilidad, etc.

La comida la sirve diariamente una empresa de restauración colectiva, que es la misma que abastece a las Residencias que gestiona esta entidad. El servicio se desarrolla en unas instalaciones municipales adecuadas para ello, fuera del recinto de las residencias, situadas en un lugar más céntrico.
Este servicio junto con el servicio del Bar Social, es atendido por tres trabajadoras, que combinan ambas actividades a turnos previamente establecidos.
El Bar Social, es una actividad que aunque lleva mucho tiempo desarrollándose dentro del municipio, no ha sido gestionado por la Fundación hasta enero del pasado año 2009. Se atiende esta actividad ante la demanda del Ayuntamiento de San Mateo de Gállego y se respetan los fines y objetivos sociales que tenía, manteniendo la dinámica y las actividades que normalmente se desarrollaban en él.