Qué visitar

Dice una canción popular: “tenemos mucho que ver del molino a la burera…”

Exactamente, del Molino a la Burera hay muchas cosas que ver, sentir, disfrutar y contemplar en este pueblo del Valle del Ebro.

La acequia de Camarera

Acequia de Camarera
P

asear por el centro ya es todo un regalo. La acequia de Camarera engalana de punta a punta la vista del forastero que venga a conocernos.

Su escasa profundidad le da un atractivo doble, pues en las Fiestas Patronales del 15 de Agosto, sirve de piscina en los actos populares que se desarrollan a su alrededor.

El Paseo de los Plátanos

Paseo de los Plátanos
E

l Plegadero, nombre que data de cuando las mujeres salían a plegar la ropa.
Discurre entre el puente del Tío Macario y el de la Tranca. Separa el casco antiguo del nuevo, siendo la acequia la separación.

Lugar propicio para actos al aire libre, ya que en uno de los lados dispone de una anchura suficiente para poder desplegar cualquier evento y colocar ornamentación para la comodidad del espectador.

Iglesia Mudejar

altar-1
U

n poco más adelante, tenemos la Iglesia parroquial mudéjar del siglo XVI y su Torre. Dentro de la parroquia hay tallas y retablos con valor tanto entrañable como material.

Destaca su Pila Bautismal y un tríptico recuperado para nuestra parroquia. La Torre, que se divisa desde los diferentes lugares del pueblo, forma parte de los Bienes de interés cultural desde Marzo de 1983.

Torre de la Iglesia

Torre Iglesia, San Mateo de Gállego
L

a Iglesia de San Mateo y su Torre, se alzan en un extremo del casco antiguo de la Villa, donde una profunda espelunca sobre el cauce del río Gállego, limita y constriñe el caserío, a la vez que sirve de mirador natural sobre el amplio valle.

La anómala situación de la Torre, tras la cabecera de la Iglesia, y el carácter prismático de su cuerpo inferior, sin decoración, aparejada en groseros aljezones y sin más aberturas que los ventanales próximos a su remate, hace suponer su preexistencia como torre defensiva integrante del  Castillo, que aún da nombre a la Plaza en que se asienta, y que, según los técnicos, podría datar del siglo XII.

En su edificación se suceden varias fases: el arranque de mampostería, enfoscado de cemento al exterior, del XIV y después, el cuerpo de campanas datable en la segunda mitad del siglo XVI.
Su estilo es mudéjar, y es junto con el resto del mudéjar aragonés, “Patrimonio de la Humanidad” desde el año 2001.

La Torre es de planta cuadrada y tres cuerpos. El cuerpo bajo es una cámara cuadrada sin comunicación con las plantas superiores, las cuales se disponen en torno a un machón central. La decoración del primer cuerpo no aparece, y en el segundo y tercero se articula a base de cruces formando rombos, esquinillas, zig-zag y recuadros. La parte alta de la Torre es de la segunda mitad del siglo XVI y el remate de época posterior.

Ermita

ermita-1
P

or su ubicación presidiendo y vigilando el pueblo, reside la ermita con la advocación de Santa Engracia.

Un paraje cargado de belleza y posibilidades que hacen para el visitante un lugar idóneo para subir a caminar, descansar, leer… o simplemente para descubrir desde su altura la amplitud de la vista local.

Situado en ello alto de una loma, da su nombre “loma de la ermita”, al principio de los principios tenía un ermitaño con casa propia que era encargado de custodiarla. Tras su restauración, dado que  no había vigilancia, y encontrarse su puerta abierta con falta de patrimonio, se optó por bajar a la Parroquia del pueblo la talla de la santa y colocar una réplica.

Tiene dos accesos, una cuesta en tramos muy empinada y un camino bordeando campos, ambas son muy transitadas en paseos y sobre todo en el día de la Patrona con una peregrinación.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies